Febrero es el mes del amor, y no hay mejor manera que empezar por quererse uno mismo.

Pero no voy a hablar en ámbito emocional(que también, pero lo dejaré para futuros posts)

Quiero comunicaros, desde la experiencia personal que voy acumulando, y de escuchar, leer y estudiar otros testimonios y escuelas, la importancia del cuidado personal desde un abordaje generalizado.

Me explico: quererse no implica creerse el mejor, valorarse, amarse… que está muy bien!!, entendedme, hablo del estar presente. Prestar atención a lo que nuestro cuerpo nos pide, qué siente en cada momento…

Mirar hacia adentro, es un trabajo duro, muchas veces doloroso; ya lo dijo Benjamin Franklin «Hay tres cosas extremadamente duras: el acero, los diamantes y el conocerse a uno mismo”. 

Y es que, cuando miras dentro de ti, pones el foco de atención en lo que eres, en lo que emites, en lo que siente… y te das cuenta, con mucha claridad, todo aquello que no te gusta, que te hace daño, que deseas corregir…

Cambiar duele. Sí, he dicho que duele. ¿Por qué?

Nos hemos entrenado en el apego.

La hipoteca para que algo sea tuyo, la opinión inamovible, el amor eterno, los friends forever…

EL mundo esta en constante cambio, la Tierra gira, un nuevo día, las nubes mueven, el cambio climático…

Cambiar es maravilloso.

¡Aprende a disfrutar de ello!

En fin, que me acabo desviando… Que dije que no iba a hablar del tema emocional y acabo enrollandome con ello..

Pero es que esta todo relacionado, que es a lo que os iba.

Al lío, que en este mes de transición entre el invierno y la primavera, quiero hacer hincapié en la alimentación.

Tomar los productos de temporada es clave en nuestra salud.

La naturaleza, muy sabia ella, nos regala constantemente alimentos que nos fortalecen.

Nuestro organismo, cambiante también, modifica el órgano regente, y por tanto sus necesidades, según la época del año, incluso la hora del día.

Por eso, prestar atención a ello, nos hará sentirnos menos cansados, estresados y débiles.

Hoy día encontramos todos los alimentos todo el año, pero si leemos un poco las procedencias, nos puede dar una pista de cuales en realidad necesitamos ingerir.

Por lo pronto, yo os dejo aquí algunos de ellos, según familias, y otro día, me pongo más a fondo con el tema dieta y emociones… ¡Que hay para rato! o como dirían las «maris» que tanto me gustan: ¡Hay mucha tela que cortar!

Frutas: Fresa y fresón, Kiwi, Limón, Mandarinas y naranjas, Plátano, pomelo, Pera, Piña, Mango, aguacates y dátiles.

Verduras y hortalizas: Acelga, Ajo, Alcachofa, Apio, Berenjena,Brócoli, Calabacín, Cardo, Cebolla, Col Lombarda, Coliflor, Endivia, Escarola, Trigueros, Pimiento, Puerro, Rábano, Remolacha, Repollo, Judías verdes, Pepino… (como ves,  todos con sabores fuertes… ¿por qué será?…. ¡Piensa en el Gobernador Don Hígado!

Pescados y mariscos: Angula, Bacalao(mmm que delicia), Berberechos, Besugo, Caballa, Camarón, Carpa, Cigala, Langosta(ya ves, como para pobre esta la dieta.. jajaja), Lubina, Mejillones, Mero, Ostras, Salmón, Vieiras…

Carnes: Cerdo, Cochinillo, Codorniz, Conejo de monte, Cordero, Faisán, Gallinas, Hígado, Pavo, Pato, Perdiz, Ternera, Vaca, Venado…

Hay que prestar especial atención a riñones y vesícula, ya que como dije más arriba, el hígado es el órgano regente en la primavera, y la naturaleza nos está preparando para ello…

Y yo sólo espero que Margaret Mead(quien fue una antropóloga cultural que mantuvo una perspectiva de género importante en sus estudios, por lo que se considera también como una de las precursoras del movimiento feminista norteamericano), no estuviese en lo cierto (aunque hasta ahora las evidencias dicen que sí…) cuando dijo: «Es más fácil cambiar la religión de un hombre que cambiar su dieta»

(os dejo un enlace sobre órganos regentes del cuerpo que me ha llamado especialmente la atención. En él encontrareis el reloj biológico y de ahí la importancia de seguir el orden natural… https://www.cuerpomente.com/ )

Espero que os haya parecido interesante.

¡¡¡Hasta la próxima!!!