¡Buenos días!

Después de pegarme la mañana contrastando informaciones que puedan serviros de ayuda, por fin me siento a comunicaros un poquito que le pasa a tu cuerpo después de estas maravillosas comidas y cenas de Navidad.

Resulta, que llega el mes de Diciembre, con su frío invernal y su maravilloso espíritu navideño (y el corte ingles nos lo recuerda con su contagiosa y simpática canción del «soy un elfo») y nosotros, tan espléndidos como abundantes que somos, no solo comemos y bebemos de más en las fechas señaladas, si no que añadimos unas cuantas cenas de empresa, de amigos, del gimnasio, ¡de que ha llovido y de que sopló viento sur saliendo el sol por Antequera!

Asique, bien arregladita nuestra imagen personal(como es de recibo), nos ponemos manos a la obra.

Comemos más azucares, (ese turrón de chocolate tan bueno… esos polvorones que nadie quiere pero siempre aparecen sobre la mesa.. un buen tiramisú y ¡cómo no? ¡Las torrijas de la abuela!

Añádele unas copitas de buen vino  y de cava, júntalo con la carne asada con su salsita, las patatas y la grasita sabrosa… unos chipirones rellenos, un marisquito, merlucita rellena y venga va, ¡pimientos rellenos!

No sigo con los platos, que solo escribirlo mi boca saliva como el Perro de Paulov.

Pero…¿y ahora? ¿que le pasa a tu cuerpo? Pues que sufre daño estomacal, ya que aumentas los ácidos ingeridos y las paredes sufren, por no decir las flatulencias(gases de toda la vida), las diarreas, nauseas y empacho en general.

La distensión del estomago, tras haberlo ingerido, da sueño, ya que el sistema digestivo necesita mayor esfuerzo para deshacer los alimentos.

El alcohol, tan delicioso y socialmente atractivo, afecta no solo la hígado como ya sabíamos, si no al cerebro(así decimos luego tantas tonterías), y al corazón, entre otras partes. Además, engorda así sin previo aviso, casi según lo estas tomando(exagerando una mijita) y da más ganas de comer ya que deshidrata nuestro cuerpo.

Los dientes se ven afectados, por los azucares ya que se altera la acidez natural de la boca.

Y ¡cómo no! La piel.

Todos estos cambiamos producidos en el metabolismo, actúan por defecto sobre nuestra piel.

Se reseca, perdiendo luz e hidratación, y por consiguiente se marcan más las lineas de expresión y nos sale algún granito.

Pero no nos llevemos las manos a la cabeza, ¡que esto tiene solución!

Acaba de llegar Enero, y con él no los nuevos propósitos imposibles, si no los nuevos hábitos diarios que mejoran nuestra vida natural.

Hidrata bien tu cuerpo, no bebiendo agua en exceso, pero inclúyela en las comidas de forma nutritiva ( sopa de verduras, puré y caldo sin grasa. Frutas como la piña. las uvas, los kiwis, cerezas y naranjas). Cuando sientas sensación de hambre, bebe un vaso de agua; muchas veces ese vacío es falta de hidratación. Ingiere infusiones depurativas  y Zumos de fruta natural.

Duerme un ciclo de sueño correcto, acuéstate de noche y levántate con el sol. Descansa correctamente, porque un cansancio añadido altera las hormonas que regulan el apetito, y el dormir poco aumenta el antojo de azúcar.

Desayuna correctamente, no te conformes con un té a modo de adelgazamiento de choque. De hecho, eso hará el efecto contrario, porque estarás cansado antes.

Incluye proteínas (olvídate de los embutidos) en forma de huevos, o frutos secos sin sal y crudos. Fruta, grasas vegetales como una cucharadita de aceite de oliva crudo o algún trozo de aguacate.

Ten presentes también los cereales, dejando un poco de lado los tradicionales e incluyendo avena, trigo sarraceno, maíz o centeno, siempre integrales, para tener muy presente la fibra en las comidas (esto puedes tenerlo en cuenta a los largo de todas las comidas principales del día).

Arroz y pasta hervidas, como fuente de hidrato de carbono. Y no le añadas salsas que nos conocemos. verdurita al vapor es un genial acompañamiento.

Y por último, ¡No te desanimes! La báscula irá bajando poco a poco si tomas como hábitos diarios una vida saludable y detox.

Haz un poco de ejercicio y…

Date el gustazo de hacerte un tratamiento depurativo en el Salón de belleza. Añadirá un empuje a tu eliminación de toxinas, te mejorará la circulación y el estreñimiento. Y sobretodo, contando con profesionales preparados para realizarlo e informarte bien, no sólo mejorará tu piel si no que saldrás renovado.

¡Disfruta del día!

Hasta las próximas palabra, Angela Pelayo